La historia del tequila tiene raíces profundas. Sus orígenes formales se remontan al siglo XVI, y su primera producción comercial nace en el siglo XVIII. Pero fue en 1800 cuando, por primera vez, un tequila se llevó al proceso de añejamiento. Aquel acto de curiosidad e innovación dio vida a lo que hoy conocemos como Tequila 1800®, que toma su nombre precisamente de ese año.
Desde entonces han pasado más de dos siglos en los que la marca se ha mantenido fiel a sus valores: dedicación, cuidado en cada detalle, pasión por el oficio y una búsqueda constante de la más alta calidad. Ese criterio ha sido el hilo conductor que ha consolidado a Tequila 1800® como la línea más galardonada del mundo.
Hoy, Tequila 1800® sigue elaborándose a partir de la misma fórmula original que lo vio nacer. Cada planta de agave azul Weber se cosecha a mano en los campos de Jalisco donde nació el tequila, respetando el conocimiento transmitido por generaciones de jimadores.
La historia de Tequila 1800® está profundamente ligada al origen del tequila, y se entreteje con la historia de José Cuervo, figura clave en la consolidación de esta bebida como símbolo nacional.
Más de dos siglos después, el compromiso con la calidad y el respeto por nuestro legado continúan guiando el camino.


